De Orquestas Cinemáticas y Entierros electrónicos

¿Puede el sueño de toda una vida desvancerse en un momento? ¿Puede un error pasajero llegar a ser tan poderoso como para dar muerte a años de trabajo y felicidad? Un instante de desesperación, un segundo fuera de las barreras de tu propio autocontrol, y todo se empieza a escapar, tan lenta e inexorablemente como si alguien hubiese quitado el tapón de la bañera. Al principio es sutil, como apenas unas gotas de negro veneno vertidas en un río, tan inmenso que no parece posible que nada le haga daño. Después, esas gotas empiezan a extenderse, cada vez menos visibles, pero van alcanzando todo lo que antes nadaba inocentemente en el agua. La ingenua felicidad de los peces, que se saben seguros, da paso a una muerte lenta y dolorosa, tan trágica como incomprensible. Y yo, con lágrimas resbalando por mi cara hacia el vacío que me rodeaba, anulado bajo el peso de ese error tan corto como irreparable, sentí como todo mi ser se disolvía hacia la nada, como el vacío lleno de puro caos se metía dentro de mí por la fuerza y agarraba mi corazón y lo aplastaba y lo pulverizaba en su puño implacable, provocándome un dolor sobrecogedor y desesperante. Yo abría la boca en busca de un aire que no llegaba, mientras todos mis recuerdos parecían boquear en busca de una razón para seguir viviendo. Se apagaron, consumida la mecha que les diera vida, y su muerte inició inevitablemente la mía. Pero no una muerte que me llevó de este lugar, al descanso eterno del infinito no-ser, una muerte que me acariciase y me liberase en el trágico, inexorable, insoportablemente doloroso momento final de mi existencia. No, la mía fue una muerte peor. Una muerte que me obligó a quedarme para vivir lo que pasó después.

Volvemos a casa, puestos de ácido. Ha sido una noche de leyenda y de camino decidimos perdernos. Te hablo de la chica que conocí en la terraza del apartamento de Jonah, un exmarine cabreado con todo lo que representa américa, y sobre todo, sus estúpidas guerras. Ella fue quien nos pasó la sustancia, y en este momento solo puedo evocarla como un ángel. Un ángel de perdición, un ángel urbano; un ángel que tiene las llaves de los secretos de la ciudad y un mapa sobre el que dibujarlos. – Sigue la 42 y llega hasta el cruce con la 113- eso fue lo que me dijo. Me pregunto que habrá allí, pero creo que en realidad no habrá nada; en este momento ya lo hay todo: el humo que sube denso y pesado de las alcantarillas, los bidones ardiendo en los callejones, las pintadas, los puestos de perritos calientes abriendo con el primer rayo de sol; los rascacielos que comienzan a proyectar sombras – casi veo los aviones, como amenazas, cerniéndose sobre el cielo, a punto de derribarlos – esamelodía de saxo que sube y baja, desgarradora, ahogada de repente por el ruido del metro. Es la jungla, oscura, viva; el nido de las víboras del mundo. ¿Y que hay de nosotros? Viajeros, cazadores, adentrándonos en la boca del lobo buscando destripar sus secretos, transeúntes sin rostros recorriendo las aceras de las esfinges. La vida pasa en las calles; todo el mundo debería estar en las calles, ¿no crees? Basta de secretos, se acabaron las farsas, la fórmula está en nuestras manos. Quema el nido, arde el Delta; New York burns, que el fuego nos consuma.

Siguiendo la dinámica de la entrada anterior (me sigue faltando arena en el reloj), os traigo dos pequeños textos inspirados respectivamente en Breathe, canción del grupo británico de nu jazz The Cinematic Orchestra; y NYC, de Burial, músico del género electrónico también procedente de las islas inglesas. La primera es una recomendación de un habitual de esta página, Lord Galleta, quien además es el autor del magnífico texto que la acompaña.

En cuanto a los grupos, The Cinematic Orchestra vienen sonando desde finales de los 90, ejecutando desde entonces su particular estilo de jazz aderezado con electrónica que ha quedado plasmado en cuatro álbumes de estudio. Breathe pertenece a su tercer larga duración, Ma Fleur, publicado hace seis años. En este tema cuentan con la colaboración de la mítica cantante de soul y R&B Fontella Bass, que ya había trabajado con ellos en su anterior trabajo, Every Day, del que merece la pena destacar el tema Evolution, uno de los que cuenta con la presencia de Fontella.

Burial es el nombre artístico de William Bevan, músico londinense que combina un amplio espectro de géneros electrónicos en su estilo, que algunos consideran parte del llamado future garage. Bevan lleva en activo desde el año 2004, pero no revelaría su identidad hasta el año 2008. Sus trabajos han sido muy aclamados por la crítica; entre ellos se encuentra dos álbumes de estudio, Burial y Untrue además de 9 EPs. A partir de Untrue, Bevan comenzaría a desarrollar un estilo algo más experimental en forma en canciones de larga duración con partes más diferenciadas. NYC pertene al trabajo de esta segunda etapa, Street Halo, mientras que Distant Lights es una buena muestra de Burial.

Como siempre, espero que disfrutéis la entrada y no olvidéis darle al botón de “Me gusta” de Facebook en el cajón de la columna derecha o al final de la entrada, ayudaréis a divulgar la página 😉 Y de paso, aprovecho para invitaros a que, igual que hizo Lord Galleta, mandéis vuestras sugerencias y/o creaciones, serán bien recibidas 😀 Podéis hacerlo a través de la dirección de correo electrónico de la página: sietepor8@gmail.com. Animáos!

Un saludo!

G

Una respuesta a “De Orquestas Cinemáticas y Entierros electrónicos

  1. Gracias por la entrada! 🙂 Me han gustado las canciones. No conocía ese grupo, Burial. Es curioso (probablemente no casual?) pero todas las canciones recomendadas me tienen un tono caótico-desesperado… 🙂 Me encajan (excepto tal vez la primera) en un amanecer de resaca volviendo a casa todavía. Son como el eco de una noche muy desfasada jajaja Buenas, buenas. Un saludo y gracias de nuevo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s