Luz después del sueño: Lightbulb Sun

Hace algún tiempo escribía sobre Stupid Dream, el quinto trabajo de Porcupine Tree, la verdad sea dicha -y como muchos ya sabéis-, una de las bandas a las que más veneración profeso. El caso es que en estos últimos días no pude evitar contagiarme de la nostalgia que me evocan sus canciones, sensación que me llevó a escuchar de nuevo Lightbulb Sun. Una escucha, que al igual que la de su predecesor, Stupid Dream (SD), quiero compartir con todos los que seguís este pequeño rincón virtual.

 Y es que precisamente, Lightbulb Sun (LS) es un disco que rebosa nostalgia. Ya empezando por el primer tema, que da nombre al disco. En él Porcupine Tree (PT) nos llevan de vuelta a la infancia, a esos días en los que estar -levemente- enfermo te reportaba beneficios: faltar a clase, quedarte en casa viendo películas y recibir visitas de los amigos por las tardes. Un tema muy melódico y accesible, en la línea de su anterior trabajo, pero que ya deja entrever la incorporación de riffs de guitarra eléctrica más duros, patrón que adquiriría una gran presencia en la evolución sonora del grupo.

And I can watch TV, while I’m wrapped up in bed

And mother makes sure that I’m watered and fed

My best from school will come over and stare

At me in my bubble of germified air

Con todo, PT continúan en este disco, el sexto de su discografía, el planteamiento con el que dieron, tras la publicación de SD, un giro de tuerca al sonido hasta entonces característico del grupo. Mientras que en sus cuatro primeros trabajos; …On the Sunday of Your Life, Up The Downstair, The Sky Moves Sideways y Signify predominaban los temas largos, la psicodélia y los pasajes lisérgicos, en SD y LS lo hacen los formatos directos, de estructuras convencionales, caracterizados por un mayor trabajo melódico. Pero esto no convierte al segundo en una mera continuación del anterior, si no en una evolución lógica: acompañado del sonido metálico que PT comienzan a incorporar a sus composiciones, encontramos un mayor intimismo y concreción en las letras. Así, LS es una ventana abierta a las vivencias de Steven Wilson, artífice de las canciones: How is your life today, She’s moved on, Hate song, Russia on ice y Feel so low son, en palabras del propio músico, las “canciones de divorcio” del disco, centradas todas en los sentimientos asociados a la ruptura de un relación. En ellas predomina un tono oscuro, irónico incluso, como deja entrever How is your life today o Feel so low, pero sincero y cercano a cualquiera; no hay tapujos ni vergüenza, solo sentimientos expuestos.

She changes every time you look

By summer it was all gone – now she’s moved on

She called you every other day

So savour it’s all gone – now she’s moved on

También son varias las inquietudes que Steven Wilson plasma en el sexto trabajo de PT. La más recurrida es sin duda el conflicto de principios producto de la dualidad entre hacer música accesible y comercial; el miedo a convertirse en un producto discográfico. Ésta ya se manifestaba en el anterior lanzamiento de PT, que al igual que LS fue distribuido por primera vez por una productora  de talla importante (Snnaper / Kscope) de ahí la frustración de Wilson, que reconocía la capacidad de la industria para divulgar su música pero a la vez sentía que la ponía en venta. Con todo – salvo notadas excepciones como los “recortes” de algún tema, como Even Less – los británicos permanecieron fieles a su voluntad, actitud que con el paso del tiempo se enrocaría más, alejándose de la fórmula de la música más convencional a pesar del sello discográfico; fórmula que de hecho PT critican en Four chords that made a million, una de las canciones más incomprendidas de la banda precisamente por recurrir, a modo de crítica, al estereotipo de la música prefabricada.

Six of one and half a dozen

Black guitar and plastic blues

Hide behind a wall of nothing

Nothing said and nothing new

La falta de identidad, de sentido vital, -una inquietud también reflejada en canciones como Stop Swimming, de SD, o And the swallows dance above the sun de …On the Sunday of Life, por citar algunas – es protagonista en All of the rest will flow, un tema de corte clásico, pero que a diferencia de los citados ensalza el optimismo y la certeza que una persona puede despertar en uno mismo.

Stay with me my angel I found you
Now I don’t feel low
All of the rest will flow

Por otra parte, aunque en contrapartida a SD, LS sí apuesta por pasajes algo más experimentales y psicodélicos, tal y como atestiguan canciones como Last chance before planet earth Is recycled, uno de los temas mas curiosos de LS o Russia on ice, el más extenso de ello. El primero establece un extraño nexo entre la nostalgia del verano, que termina junto con un amor de juventud, y el discurso que Marshall Applewhite, líder del culto Heaven’s Gate, dio antes de suicidarse junto con otros 38 miembros. El estilo country de la primera parte, Winding shot (Summer 1981), cargado de esa nostalgia tan presente en LS, da paso a un riff eléctrico a contratempo magistralmente protagonizado por los teclados de Richard Babieri, teleportando al oyente a una nave espacial que abandona la tierra en busca del cielo.

After all the time I spent with you

Summer went away

And we just weren’t the same

Babieri es también el responsable de la envolvente atmósfera de Russia on ice, un tema con mucho regusto a Pink Floyd y un trabajo de orquestación excelente. Se trata de hecho de uno de los momentos más loables del disco, donde los instrumentos sirven completamente al escenario de la canción, en el que un Wilson conducido por la autodestrucción se castiga por como su forma de ser.

Can’t stop myself drinking
Can’t stop being me
If I call will you come and will you save me ?

Al igual que Last chance before planet earth is recycle y Russia on ice, Hate song perfila el mismo arquetipo compositivo: desarrollos extensos y estructuras diferenciadas ensambladas con lógica progresiva. La primera parte de la canción evoluciona en torno a la melodía de bajo de Colin Edwin, extraña, densa, como el rencor que desprenden las palabras de Wilson. Un rencor que desemboca en un desacompasado riff sobre el que el odio, surgiendo desde lo más profundo, se manifiesta en las teclas de Babieri. Hatesong es el tema más oscuro del álbum, pero también uno de los más brillantes y representativos de la identidad de PT.

This is a hate song just meant for you
I thought that I’d write it down while I still could
I hope when you hear this you’ll want to sue

Y volviendo a la nostalgia que fundamentó esta entrada, no puedo dejar de reseñar Where we would be, un himno a la juventud perdida, a las personas que la vida fue dejando atrás; al pasado, que no pasa, o ha pasado demasiado deprisa y de algún modo todavía nos ancla. Where we would be es de una melancolía pesada en los acordes, de desgarradora nostalgia en el solo de guitarra, crudo, pero precioso.

Tied, tied to a time when we knew that the sun would shine
And you were all smiles and we could just talk for a while

En definitiva, LS es un disco que merece la pena escuchar. Un trabajo que aúna calidad, esfuerzo e identidad. Y nostalgia, por supuesto.

Espero que lo disfrutéis 😉

Nos vemos pronto,

G

Steven Wilson

A estas alturas, negar mi predilección por Steven Wilson sería negar una de las principales fuentes de esta página, no solo por sus proyectos, referidos ya en varias ocasiones, si no por sus recomendaciones personales, que podemos encontrar actualizadas mensualmente en su página web, y a raíz de las cuales he descubierto grupos increíbles como Necro Deathmort o Nik Bärcht’s Ronin, que ya han sido protagonistas en Siete por Ocho. Por todo esto, ya va siendo hora de dedicar una entrada a este prolífico músico británico. En esta primera entrega daremos un repaso a sus múltiples trabajos antes de que emprendiese su último y más ambicioso proyecto, que por nombre no lleva otro más que el suyo propio, y el cual analizaremos en profundidad en la siguiente entrada.

Steven Wilson

El nombre de Steven Wilson empezaría a sonar en el mundo de la música a raíz de su asociación con el vocalista Tim Bowness en el que sería su proyecto génesis, No-Man. Fundado por Wilson en 1986 como proyecto en solitario, No-Man empezarían sus andanzas dando forma a un estilo propio donde el synthpop estaba muy presente, pero que poco a poco comenzaría a incluir en su propuesta géneros como el rock, el jazz y el ambient, especialmente palpable en sus últimos trabajos. Wilson y Bowness crearon así un estilo propio difícil de encajar en descripción alguna, salvo en el art-rock, donde la crítica suele situarlos. Una buena muestra es este Only Rain.

Poco tiempo después, Steven compilaría una serie de grabaciones que había producido tanto en solitario como con algunos de sus amigos desde que empezara su afición a la música, y añadiendo sus más recientes composiciones hasta entonces publicaría en cassette los que serían sus dos primeros trabajos bajo el nombre de Porcupine Tree, Tarquin’s Seaweed Farm y The Nostalgia Factory, que posteriormente serían agrupados y publicados en …On the sunday of life, el primer disco del proyecto, interpretado en su totalidad por él mismo, salvo las baterías, que serían samplers programados.

Radioactive toy, uno de los temas más reconocidos de la banda, aparecería por primera vez en Tarquin’s Seaweed Farm

En sus orígenes, Porcupine Tree nacería como una broma de la mano de Steven Wilson y su compañero Malcolm Stocks, quienes desarrollarían toda una historia ficticia alrededor de la banda, haciéndola pasar por un mega grupo de rock progresivo de los 70. El propio Wilson reforzaría la historia acompañando su primer cassette, Tarquin’s Seaweed Farm, con un libreto donde relataba la biografía de alguno de sus supuestos miembros como Sir Tarquin Underspoon y Timothy Tadpole-Jone, pero abandonaría la broma a medida que su involucración en el proyecto aumentaba. Sin embargo, la banda no alcanzaría una formación estable hasta The Sky Moves Sideways, su tercer disco, en el que Richard Barbieri, teclista; Colin Edwin, bajista; Chris Maitland, batería; y Wilson, en la voz y las guitarras, trabajarían juntos por primera vez. Desde entonces la formación ha permanecido casi inmutable, salvo por el cambio de Chris Maitland por Gavin Harrison, reputadísimo músico, en el séptimo trabajo de la banda, In Absentia.

Con Lightbulb Sun, sexto trabajo de la banda, todavía con Chris Maitland a las baterías, Porcupine Tree dejarían definitivamente de lado su primera época, donde el rock psicodélico era su principal identidad, tendencia que ya se notaría en sus dos anteriores trabajos (podéis encontrar una reseña de Stupid Dream, el anterior larga duración de PT, en esta misma página)

A pesar de su cómico inicio, Porcupine Tree se convertiría, no sin poca ironía, en el principal y más conocido proyecto del británico, y crecería hasta ser una de las bandas más respetadas y admiradas dentro del rock progresivo y alternativo actual, cuya vigente carrera ha dejado tras de sí 10 discos de estudio, así como numerosos EPs, conciertos y grabaciones.

Time Flies es uno de los temas más emblemáticos del último trabajo de la banda, The Incident. El vídeo es una versión recortada de la que aparece en el disco, que la podéis escuchar aquí. Está dirigido por Lasse Hoile, reconocido fotógrafo y diseñador gráfico, colaborador habitual de Steven Wilson.

En sus últimos trabajos, Porcupine Tree darían un giro hacia un estilo más agresivo, donde el metal empezaría a cobrar una mayor presencia. Al parecer, Wilson se vería muy influenciado por algunos de los grupos más extremos pero a la vez más innovadores que la escena del metal vería aparecer, como Messhugah, Opeth y Gojira.

Sin embargo, el éxito cosechado con PT no supondría el fin de las inquietudes musicales de Steven Wilson, ni de sus otros proyectos. En realidad, su actividad como músico no haría más que aumentar con el paso de los años. Con No-Man publicaría hasta 6 álbumes de estudio y dos en directo, el más reciente, Love and Endings, hace tan solo 2 años. Con Blackfield, proyecto común con el cantante israelí Aviv Geffen, Wilson daría salida a su vertiente más melódica en forma de tres trabajos donde la accesibilidad y sentimentalidad de las canciones son su principal característica, tal y como nos deja entrever el tema Blackfield.

Además de estos proyectos Wilson emprendería otros dos más en solitario; Incredible Expanding Mindfuck (IEM) y Bass Communion. El primero se trata posiblemente del proyecto más experimental del músico, en el que la psicodelia se combina con la improvisación en una mayoría de estructuras caóticas, largas y cambiantes, donde los únicos protagonistas son los instrumentos. Con todo, también hay cabida para temas más directos como Headphone Dust, que sin perder la esencia del proyecto, destaca como una propuesta mas concreta y definida.

Bass Communion también comparte esos tintes de experimentación, aunque el proyecto se desarrolla entre sonoridades más concretas; las de la música ambient y drone. Como Bass Communion, Steven ha publicado 11 discos de estudio y varios EPs.

Su proyecto más reciente, Storm Corrossion, vería la luz el año pasado con la publicación de su primer disco, de título homónimo. El protagonista esta vez sería, a parte del propio Wilson, Mikael Akerfeldt, líder de la reputada banda sueca Opeth. La amistad entre estos dos músicos se remonta a la época de Blackwater Park, sexto trabajo de los suecos, que sería producido y mezclado por Wilson, quien además colaboraría tocando el piano o cantando en algunas de las canciones del disco, como Bleak. Los dos siguientes discos de Opeth, Damnation y Deliverance, serían de nuevo mezclado y producidos por Wilson. Respecto a Storm Corrosion, la propuesta destaca por su personalidad y la experimentación, sobre todo conceptual. El disco es un retrato de paisajes cambiantes, sensaciones opuestas encontradas en una misma canción, donde a veces se hace difícil discernir los elementos de unión. Es un reino de incoherencia musical pero de gran homogeneidad conceptual. Sobresalen los cambios bruscos y los pasajes oscuros. La atmósfera reinante es densa, a veces opresiva, pero tiene momentos como la increíble Ljudet Innan, brillando como un faro entre la niebla.

Y con este último tema despido este pequeño espacio dedicado al increíble Steven Wilson. No olvidéis darle al botón de “Me gusta” de Facebook en el cajón de la columna derecha o al final de la entrada, ayudaréis a divulgar la página 😉 Gracias!

Nos vemos en la próxima entrega 🙂

G